Vilanova i la Geltrú, capital comarcal del Garraf con más de 70.000 habitantes y un enclave costero e industrial de primer orden, articula un variado tejido urbano que abarca desde el núcleo medieval amurallado de La Geltrú (Castell de la Geltrú, Plaça dels Lledoners, Carrer del Castell) y el casco histórico comercial de La Vila (Plaça de la Vila, Carrer dels Caputxins, Plaça de les Cols, Rambla Principal) —donde coexisten palacetes neoclásicos e indianos con acometidas antiguas de plomo, hierro fundido y bajantes de fibrocemento—, hasta el dinámico Barri de Mar y el Port Pesquer, el frente marítimo y turístico de Ribes Roges y Prat de Vilanova, densos ensanches residenciales como Molí de Vent y Sant Joan, y áreas residenciales en ladera como La Collada - Sis Camins, Fondo Somella y Santa Maria. Protegemos el patrimonio arquitectónico y los suelos de Vilanova i la Geltrú mediante ensayos de hermeticidad sin obras: detección electroacústica sintonizable, localización de microfugas por inyección molecular y exploración endoscópica interior mediante equipos CCTV autonivelantes (frecuencia cámara de inspección técnica).
El abastecimiento hídrico presenta una dureza extrema de 36-44 ºfH que calcifica rápidamente intercambiadores de placas, termos y serpentines, agravada por una humedad costera continuada superior al 80% y salitre ambiental que acelera la corrosión galvánica en latiguillos inox y bornes de cuadros eléctricos. Nuestro taller móvil de intervención rápida llega en 15-20 minutos mediante el enlace directo de C-32 (Túnels del Garraf). Frente a atascos en arquetas o bajantes, aplicamos maquinaria electromecánica de espirales de acero templado junto a toberas rotativas a 200 bar para desobstruir arquetas y bajantes, y para emergencias eléctricas nuestros especialistas garantizan seguridad eléctrica mediante interruptores diferenciales inmunes a armónicos de 30 mA bajo REBT.